viernes, 2 de septiembre de 2011

Confesiones.

Creo firmemente que algunas miradas pueden llegar a recitar verdaderas poesías en cada segundo que deciden mirarme. Puede que vean un bello paisaje o simplemente un lugar más dónde posar por unos segundos su atención. Pero me basta. Además creo que suelo saber entender lo que dicen normalmente, aunque luego nunca me fie de mis sensaciones, que al parecer, y según algunos estudios, son bastante más seguras de lo que  suelen parecerme. Dicen expertos, que sin querer acabamos siendo más transparentes de lo que solemos creer. Que inconscientemente, y mediante pequeños gestos como una mirada más larga, un pose diferente de labios, o simplemente un pequeño gesto con el brazo, estamos transmitiendo mensajes claros de cuales son nuestros intereses hacia alguien, o hacia algo. Y que igualmente, solemos saber apreciar estas acciones pseudoindirectas a la perfección. Vamos que nos cuesta mucho menos decir "me gustas" mediante pequeños gestos corporales que con el propio idioma.

Y es verdad que yo, ( siguiendo con el tema de las miradas) me engancho de ese tipo de ojos que sin querer, tantas cosas bonitas dicen. Son bellas personas que sin querer se vuelven especiales para mí,... y que andan por ahí, pululando...