No creer en puntos finales reconforta. Reconforta recordarte no como un final, sino como un principio.
Cada día hay miles de acciones con las que intento recordarte como un principio, sin que parezca una contradicción.Y me gusta hacerlo así.
Cada uno es dueño del valor que da a todos los asuntos que acontecen su vida. Con pequeños gestos y pequeñas acciones, te guardo una infinita fidelidad día tras día. Algunas se quedaran conmigo "toda la vida". Pero al fin y al cabo, "toda la vida" puede que no sea tanto tiempo.
Pensar que cada final es siempre un principio ayuda. Y no subestimo a la gente que tengo al rededor.Ni subestimo a todas las personas que me quedan por conocer.Y siempre hablo de la gente, porque creo que son, o bueno, somos los que da(mos) de verdad un sentido decente a la vida. Y por eso, no subestimo a la vida, por muy monotona y gris que resulte a veces, porque siempre tiene un as en la manga, con la que sorprender(me).
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